
Voy a comentar esta película antes de que sea borrada de mi memoria, cosa que ocurrirá dentro de unos diez minutos, o menos. Y es que hay cosas que deben ser eliminadas lo antes posible.
Si hace un par de entradas les traía a las amigables y simpatiquísimas monjitas del convento de San Taco (en la serie The Flying Nun), en este post les traigo su reverso tenebroso, una monja de las de armas tomar, de las que a la mínima te deja las huellas digitales marcadas en la cara del guantazo que te da.

Estamos ante los últimos coletazos de la hoy desaparecida Fantastic Factory (tan solo les quedaba Bajo Aguas Tranquilas, del 2006, y echarían el cierre a esta productora).
La Fantastic Factory fue creada por Julio Fernández y Brian Yuzna, con la idea de producir cine de terror y fantástico. Las películas eran rodadas en inglés, e incluían tanto reparto como equipo técnico entre americanos y españoles, por aquello de darle una salida comercial más amplia, o sea, pensando en Yankilandia.
Tuvo una vida de seis años, y muchos se me antojan, viendo la calidad de la mayoría de sus películas (tómese esta como claro ejemplo).
Esta producción peca de lo mismo que llevaron a la extinción a la F. Factory, un guión malo, unas malas actuaciones y un doblaje al castellano lamentable (recordemos que eran rodadas en inglés). Si de algo no tengo queja son de sus Fx, bastante bien realizados (el fantasma de la monja está bastante conseguido, así como los maquillajes), el problema es que esto no levanta un mal producto.

La película está mal estructurada desde el principio, y esta es la causante de que perdamos todo el interés a la media hora. A los cinco minutos ya nos presentan a la monjita haciendo de las suyas, y esto no sería un problema si no fuese porque siempre aparece igual, perdiendo todo el suspense, y seamos claros, ya nos hemos visto muchas películas del mismo palo, y no pueden pretender que nos sorprendamos a estas alturas con un guión así. Vista la monja una vez, vista todas, y a esperar a ver si mejora la cosa.
Lamentablemente esto no sucede, y al final pretenden darnos un giro argumental de lo más novedoso y nunca visto, para ver si cuela la cosa y cambiamos de opinión respecto a la peli.

Era coña, el final es lo mismo de siempre. Sí, hay un giro, pero más visto que el tebeo (como suelen decir), y hasta el menos avispao ya sabrá cómo termina esto a mitad de película, sino antes.
Ya solo nos queda (como consuelo) ver las muertes de la peña. Algo es algo, pero tampoco esperéis mucho de ellas.
Paso a contar el argumento, que se me está empezando a olvidar, jejejjeee.
Un momento, se me olvidaban algunas cosillas. Estamos ante la ópera prima de Luis de la Madrid, colaborador habitual de Jaume Balagueró, y el guión de hecho está basado en una idea de este último. He leído en algunos blogs, que durante la proyección de la película en el Festival de cine fantástico de San Sebastián, director y protagonista salieron llorando, pues todos los presentes no hacían más que burlarse y reírse durante el metraje. Esto no lo afirmo ni lo desmiento, pues lo desconozco, pero quede como dato. Especial atención a los guiños para los cinéfilos. El agente Guillermo del Toro, menciones a las pelis de Se lo que hicisteis el último verano y La bruja de Blair. Especial mención a cuando la monja está en el ala del avión, clara referencia al fragmento En los Limites de la Realidad, y algún otro.

Ahora sí, continuemos.
¿De qué va esta película?

En un internado llevado por monjas (por decir algo, pues solo veremos a una) hay seis muchachas venidas de todos los lados del mundo, las típicas que pasan de todo, fuman a escondidas y se pasan por el forro las normas. La monjita, que ya las tiene caladas, las lleva por el camino de la amargura. Un buen día descubre que una de ellas está embarazada, y pretende purificarla. En este momento se cargan a la monja, sin venir a cuento, pues la purificación solo consiste en una ducha de agua fría (o al menos eso nos enseñan en la peli).

Cogen el cadáver y lo tiran a un estanque que se encuentra en el patio del internado. Nadie se entera de nada, y pasados los años cierran el internado. Vamos, que ni limpian el agua, ni nadie echa en falta a la monja, ni hay investigación ni nada. Ya mayorcitas, empiezan a morir, y la hija de una de ellas ve lo que parece ser el fantasma de una monja, mientras se carga a su madre.

Las mujeres, al enterarse de esto, deciden quedar en el internado, para descubrir que es lo que pasa, aunque ya lo sospechan. La hija que vio al fantasma investiga por su cuenta, y llega a la misma conclusión, la monjita ha regresado de la muerte para cobrarse su venganza. Total, que se junta toda la peña allí (las mujeres, la hija, la amiga, el novio y un cura que pasaba). Hablando entre ellos se preguntan por qué ahora, y no antes, y una dice que el estanque estaba bendecido por las monjas y tenia retenido su espíritu, y que al ser vaciado por los jardineros lo han liberado (joder ya era hora de que los jardineros hiciesen algo, aunque fuese 20 años después, jajaajajaja). Total na, pero lo bueno viene después. El novio de la amiga de la que vio al fantasma (joder, esto parece un culebrón), va y suelta que como murió en el agua, si logran coger al fantasma de la monja sumergido en ella ¡esta se hará de carne y hueso y podrán matarla!

No les cuento el final, aunque solo restan unos 20 minutos de metraje, donde todo es un disparate detrás de otro. Y la explicación que dan al final para solucionar el asunto, pues que quieren que les diga, he visto episodios de Barrio Sésamo con mejor desenlace y mas creíbles.

¿Recomendable?
Ustedes mismos. Aunque como siempre digo, hay que ver de todo en este mundo.
































