domingo, 30 de octubre de 2011

HALLOWEEN 2011 (NOCHE DE BRUJAS)


Bueno, para celebrar Halloween, este año les dejo con unos vídeos de bromas de dicha temática, rebuscados por el youtube, y que merecen la pena verlos, al menos te echas unas risas, por lo rocambolesco de algunas situaciones. Que ustedes pasen buen puente y mejor noche, si pueden y les dejan las ánimas.

En este primer vídeo, podrán ver a la niña de The Ring, en el pasillo de un hotel. El vídeo real comienza en el o:30, antes podremos ver a Pablo Motos.



Magnifica broma Japonesa, otra vez con la niña de los pelos (The Ring), pero solamente que esta vez aparecerá...




Este es muy bueno. Aparte de los sustos al personal, el final es digno de quedarse uno tranquilo, viendo que el que la hace la paga. ¿Te haces la graciosa? Pues toma.




Dos videos realizados en un cementerio, en plan broma (claro), pero como siempre, la gracia está según del lado desde lo mires.





Les dejo con los dos últimos vídeos. El especial Shrek Halloween 2010, ya publicados en este blog, y que están agregados a mi canal de youtube.





¡Feliz Halloween!

martes, 18 de octubre de 2011

UN LAGO SECUESTRADO POR ALIENÍGENAS (ARCHIVOS DEL "CUADERNO DE BOCETOS MAPLE WHITE")


Publicado el 11/07/07, por Juan Carlos Pérez.

Un lago, el lago Témpanos, desapareció un día. La primera vez que alguien constató la desaparición del lago Témpanos fue el día 27 de mayo, y con certeza se sabe que el lago estaba todavía en su lugar en marzo-abril. Casi nada: unos diez kilómetros cuadrados de agua que de repente no están donde solían estar, quedando en su lugar un lecho seco de unos treinta metros de profundidad, con témpanos de hielo (supongo que sería por lo del nombre del lago, pues de otro modo habrían aparecido líquenes y se llamaría entonces lago Líquenes).


“No digo que se dé todos los días, pero no es tan inusual”, afirmó entonces el glaciólogo Andrés Rivera, del Centro de Estudios Científicos en Valdivia.
El lago Témpanos se encuentra situado a unos dos mil kilómetros al sur de Santiago de Chile. Y digo “se encuentra”, y no es ningún error, puesto que el lunes día 2 de julio, el lago volvía a aparecer, o mejor, comenzaba a llenarse nuevamente.
Parece ser que al glaciólogo Andrés Rivera le faltó poco para decir: “¡Mira que os lo advertí…!”. Y es que efectivamente resulta que no es algo tan extraño en cierto tipo de lagos, concretamente en el tipo de lagos que aparecen y desaparecen (ver tipos de lagos: tectónicos, de barrera, glaciares, de cráter, …)


Las razones esgrimidas para este comportamiento son, cuanto menos, algo peregrinas: la inestabilidad sísmica de la zona; un río que le servía de alimentación y que no se encontraba en su mejor momento; fenómenos locales de deshielo o no tan locales como aquellos que se relacionan con el ahora omnipresente cambio climático. Una de las últimas posibilidades apunta a una grieta en una de las paredes de hielo del lago por la que fluyó agua hasta que volvió a cerrarse y quedar nuevamente confinada.
En fin, una vez más la ciencia acude rauda y veloz a la caza y captura de cualquier rasgo extraño, inusual o fantástico que pudiera surgir en nuestra realidad cotidiana, proporcionándonos una explicación a fenómenos cuya comprensión tal vez mereciera quedar difuminada por el dulce encanto del misterio.


No es una defensa de la ignorancia, sino una aclamación a lo extraordinario.
Yo, por mi parte, prefiero pensar en una nave extraterrestre que utilizó esa agua como combustible en su viaje interestelar, claro está, tras el necesario proceso de hidrólisis para la obtención de hidrógeno. Sigo pensando en cuál sería la razón de que volviera a aparecer, no me queda claro. Mientras, disfruto con las fotografías del antes y el después.




martes, 11 de octubre de 2011

JACK FROST 2: REVENGE OF THE MUTANT KILLER SNOWMAN (2000)


Al final de la primera parte veíamos como acababan con el diabólico muñeco de nieve, gracias al anticongelante de los coches. Después el liquido era enterrado en unos recipientes de plástico. Unos científicos los desentierran, e intentan que Jack regrese a la vida mediante múltiples experimentos, con nulos resultados.


Pero gracias al encargado de la limpieza, y a un torpe accidente, consiguen que nuestro muñequito regrese a la vida, y escapa por el desagüe del laboratorio, no sin antes dejar su marca de la casa.


Así que ya tenemos la excusa perfecta para esta disparatada segunda parte, mucho más absurda, alocada y por que no decirlo, divertida.


Después de casi un año, algunos de los supervivientes, viendo que se acerca la fecha de los trágicos sucesos ocurridos en el pueblo (SnowMonton), deciden irse de viaje al Caribe, y cambiar los fríos y nevadas por playas, sol y mar.

Lo que no se imaginan, es que Jack Frost no está dispuesto a que las cosas queden así, y pronto esas vacaciones paradisíacas se convertirán en una autentica pesadilla.

Un momento, ¿Jack Frost no era un muñeco de nieve? ¿Como leches aparece en el Caribe? ¿Y que hace con el calor, como puede sobrevivir y materializarse? Ni yo lo sé ni el guionista (también director) tampoco, por mucho que intente explicarlo, jejejejjee.



Dos náufragos están en una balsa, y se ponen a pelear por la comida, que resulta que es una zanahoria. La zanahoria se cae al agua y empieza a hablar, y los dos pobres pasan a mejor vida.


Luego vemos a la zanahoria llegar a la playa donde están los protagonistas, y se encuentra con las chicas, que charlan tranquilamente sobre con quien de los chicos que han conocido se llevarán antes a la cama.


Y ya está, Jack Frost al ataque, y a no dejar títere con cabeza.




Como novedad, decir que ahora tiene la habilidad de transformarse en objetos, algo que se agradece, y hace que no sea tan repetitiva como la primera parte.


Y ya para el final se nos tiene guardada una sorpresa, y es que conoceremos a los “hijitos” de Jack, unas bolas de nieve con muy mala leche a la vez que divertidas, una mezcla de los Gremlins y los Critters, donde veremos situaciones que nos recordarán a estas dos películas.






Si buscas una buena película, aquí no la encontrarás. Si buscas pasar un buen rato, y reírte, deberías darle una oportunidad. Mejor que su primera parte, aunque tampoco es decir mucho.

Para más información pueden revisar la entrada de la película Jack Frost (1996) ya comentada en este blog pinchando aquí.


martes, 4 de octubre de 2011

LA DESAPARICIÓN DE LAS ABEJAS


En esta ocasión he querido recuperar una entrada publicada en el blog amigo “Cuaderno de Bocetos de Maple White”, prematuramente desaparecido, debido a la imposibilidad por parte de sus creadores de mantener una periodicidad en la publicación de entradas. Lo que llevó a su pronta extinción. He por ello, que me decidí a recuperar algunos artículos, para que estos no queden en el olvido (ni el trabajo invertido por los padres de la criatura), así que después de pedir permiso (cosa que casi no había que pedir, pues casi nos conocemos desde hace mil años, nunca está de más), les dejo con el enigma que hace años hizo que todo el mundo pusiera el grito en el cielo, y que hoy en día aún se estén preguntado:

¿Es posible que estas criaturas puedan ser las causantes del “FIN DEL MUNDO”?

LA DESAPARICIÓN DE LAS ABEJAS

Publicado el 27/3/08, por Juan Carlos Pérez.


Aunque algunos precedentes ya habían aparecido con anterioridad, la alarma mundial alcanzó el nivel de estruendo apocalíptico hace aproximadamente un año (2007). Titulares de periódicos, cabeceras de informativos y exhaustivos reportajes de prestigiosas revistas alertaban de la desaparición de las abejas: las colmenas de todo el mundo se quedaban vacías. Se trata del temible Trastorno del Colapso de las Colonias (Colony Collapse Disorder, CCD).



El Congreso de Estados Unidos debatió una solución al problema, destinando fondos al estudio del mismo. En Alemania, sus investigadores mostraron una enorme preocupación por el asunto y rápidamente se pusieron manos a la obra, como más adelante veremos. Portugal, Italia, Suiza y Grecia anunciaron la misma preocupación y similares medidas. La Agencia de Medio Ambiente británica desmintió oficialmente la existencia de dicho problema pero un afamado apicultor del sur de Inglaterra, S. H., (aún hoy prefiere mantenerse en un discreto segundo plano ante lo contundente de su aseveración) comentó:


«He detectado pérdidas notables [1]; es elemental el riesgo para las cosechas».
Por su parte en España, el país europeo con mayor población apícola, se indica que los primeros síntomas empezaron a notarlos en el 2000, alcanzando en el año 2006 unas pérdidas de alrededor del 40%.




No se trata de un problema menor, pues la importancia de las abejas en la vida diaria de la humanidad es crítica: producción de miel y jalea real, polinización de frutales, frutos secos, girasoles, ...[2] El diario The Independent atribuye a Einstein la frase: “Cuando las abejas hayan desaparecido, al hombre le quedará sólo cuatro años de vida” [3].


Con tal deslocalización geográfica (en un mundo globalizado, los problemas tienden a ser globales) y teniendo en cuenta la magnitud del problema, es lógico la aparición de múltiples y peregrinas conjeturas acerca de las causas del CCD. Por señalar algunas:


-El uso de pesticidas podría provocar alteraciones neurológicas en las abejas, que afectasen a su sentido de la orientación y les impidiese encontrar el camino de vuelta a la colmena.




-Situación de estrés muy elevada, debido a la sequía, que dificultaría la obtención de alimento para las abejas.


-El cambio climático, por supuesto, que estaría vinculado con el anterior: altas temperaturas, pérdida de masa vegetal, degradación del entorno, no simultaneidad entre los tiempos de polinización de las abejas y disponibilidad de flores que polinizar…


-El teléfono móvil; abunda Jochen Kuhn, de la Universidad de Landau, en la idea de que las abejas no vuelven a la colmena por la desorientación que sufren al recibir las radiaciones electromagnéticas de los móviles que se encuentran funcionando en las cercanías.
Parece que una de las teorías más plausibles llega desde el Centro Apícola Regional de Guadalajara, de la mano de Mariano Higes [4]. Este investigador asegura que el asesino más probable del insecto en todo el mundo es el hongo Nosema (Nosema ceranae), llegado desde Asia.




Este hongo muestra una elevada resistencia a condiciones más o menos frías, con mayor o menor humedad y de ahí su amplio espectro geográfico. La principal actividad nociva del Nosema se debe a sus esporas autoinfecciosas que invaden rápidamente los tejidos digestivos de la abeja, así como ciertos problemas derivados de un aparente envejecimiento de los individuos infectados. Una explicación simple para un problema complejo, que justifica la muerte de la abeja en apenas setenta y dos horas.


Sin embargo, tanta simpleza esconde todavía incógnitas que no podemos pasar por alto. Así, Mary Berenbaum, reputada entomóloga de la Universidad de Illinois, ya apuntó al principio de la crisis:


«Nunca ha sucedido un colapso de una escala similar. Las abejas han muerto en ocasiones anteriores, pero siempre han dejado sus cuerpos detrás. Ahora no encontramos los cuerpos, y ésa es gran parte del misterio».


Y es precisamente aquí donde más debemos poner nuestra atención; ¿acaso el cambio climático, un teléfono móvil o los pesticidas pueden provocar la desaparición de las difuntas abejas? ¿Puede el Nosema no sólo matar a estas incansables obreras sino también, convertirse en un exquisito ladrón de cadáveres? La respuesta nos debe parecer evidente: no.



Las teorías aportadas intentan desviar la atención sobre lo más importante del asunto. No se trata de que las abejas mueran, sino que no aparecen sus cuerpos muertos. Estamos ahora en condiciones de aportar luz a este complejo enigma.


Hace un par de años, se difundió la noticia de que científicos norteamericanos del Laboratorio Nacional de Los Álamos, Nuevo México, habían conseguido entrenar a avispas y abejas en la localización de explosivos: el insecto sacaba el probóscide (así se llama el tupo por el que succionan el polen) cuando detectaba sustancias explosivas tales como dinamita y C-4 [5].




Ahora está todo claro. La compleja organización social de las abejas ha variado desde un sistema autoritario y feudal (Antiguo Régimen) en el que las laboriosas abejas obreras trabajaban para una reina y sus zánganos a cambio tan sólo del sustento, a este nuevo sistema, suponemos que democrático y participativo, en el que los obreros son realmente funcionarios del Estado en la compleja tarea de mantener la seguridad de las respectivas naciones.


Las abejas por tanto ni han muerto, ni han desaparecido, simplemente han cambiado de trabajo.


[1] De población de abejas, se entiende.
[2] El Servicio de Investigación Agrícola (ARS) de Estados Unidos cifra en 130 la variedad de cultivos polinizados por abejas.
[3] La autoría de esta frase parece estar en entredicho en tanto el Archivo Oficial de Einstein (Jerusalén) desmiente que fuera pronunciada por el citado. En cualquier caso, y sin que tenga mucho que ver con el tema en cuestión, también se atribuye a Einstein la frase: “Dios no juega a los dados”, y a este respecto habría que hacer muchas matizaciones.
[4] Ver: http://www.elpais.com/articulo/reportajes/asesino/abejas/llama/Nosema/elpepusocdmg/20070909elpdmgrep_5/Tes
[5] Ante tal resultado, cabría preguntarse si dicha habilidad podría ser ampliada también en el manejo y colocación de explosivos, lo que permitiría obtener al más eficaz y letal comando sobre la faz de la Tierra. Probablemente su lema sería algo así como: “Picar y estallar”.